23 sept 2015

Gente interesante... DELIRIO N° 1


  Hay gente que no es interesante en absoluto, a las que hay que darle un cachetazo cada media hora para asegurarse de que todavía respiran, cuasi plantas de plástico, gente que no aprecias, que no te aprecian y que probablemente no aprecien nada en este mundo, gente con la que no vale la pena pasar tiempo alguno, gente en la que uno piensa primero cuando se busca donantes de órganos, sobre todo para que no se les apolillen, tema aparte, pero no baladí...

  Luego hay gente poco interesante, creadora de silencios interminables, desapasionada de la vida, gente que vino al mundo para viajar en ascensor, para asistir a desfiles, para sacarse selfies o rascarse, gente que cuando finalmente expresan algo, te hacen extrañar el silencio que habían generado antes, pero que efectivamente llevan una vida como cualquier cristiano recatado, gente que se puede saludar al pasar sin que le pese la mano a uno, gente que la aprecias mucho cuando están lejos y la aprecias más si se quedan ahí.

También hay gente más o menos interesante, gente con una pizca de ingenio, rapidez mental, gente que puede llegar a sacarte una sonrisa, o alegrarte el día con su simple presencia y ese tipo de chiquiteces que no son la gran cosa, pero que muchos sobrevaloran y hacen vicio de ellas, es la gente que tildan de sociales, se hace muy llevadero el tiempo con ellos, cargan casi con los mismos pros y contras que la TV…

  Luego también hay gente interesante en verdad, que aportaron algo significante en ti para siempre, gente a la que recordarás por muchas cosas, pero seguro por una o dos en especial que te tocaron muy de cerca, que mejoraron tu vida, o que cambiaron tu forma de pensar o la optimizaron, gente con genialidades, simples, naturales, pero distinguibles, gente a la que hay que cuidar mucho.

  Pero aún hay gente más interesante que esa, la que te roba horas, días, semanas, meses o más, gente que no puedes dejar de lado en tus pensamientos, en ninguno, ni por un momento, gente que cuando la ves, tomas aire y te haces de tu mayor atención para aprovecharla al máximo, gente muy intensa, gente que se hizo un lugar dentro de tu alma, que recordarás toda la vida y por la que dejarías todo si fuera necesario…

  Y por último están esos seres especiales por demás, únicos, como vos, sí como vos, como nadie, seres que rozan lo divino, inalcanzables, quiméricos, fabulosos, seres con los que (-¡Pero la p*ta madre!, ¡SE ME PASÓ EL ARROZ!)
1 comentarios
Comentarios

13 oct 2014

Mejor muerto que vivo.



Ya de chiquito tenía cualidades de bueno:

Sí, si con el sonido del río llegaba a sentir entre los dedos, las lombrices rotas que tan amablemente les cedía a mis amiguitos cuando niño. 

Y en el barrio, nadie olvida cuando le rompí la nariz a Tomi queriendo defender a Mati, o cuando le doblé el brazo a Mati para defender a Tomi. 

También era sabido entre las vecinas de la cuadra que, por una sonrisa de mi madre, era capaz de degollar mil flores…

Sí, si muy bueno era yo… Siempre decía: permiso, perdón y gracias…


De adolescente tampoco abandoné mis cualidades:

Nunca dejó de venirme a la memoria, con el dulce trinar de los… ¡claro que! Aquí, mis amigos eran un poquito más buenos que yo... nunca tuve mucha puntería para darle, en medio, a los pajaritos con mi honda. ¡Bueh! no se puede ser bueno para todo.

Y cuando tuve mi primera novia, la Laura, que siempre que estábamos… a ver… esperen, ¡no!, la Claudia, bueno, es difícil saber… para que no se sintieran menos ninguna de las dos, salía con ambas, -a qué iba…- ¡en fin!, cosas que no se olvidan jamás…

En la escuela siempre se me dio bien con las matemáticas, el último año me quedó muy grabado porque tuve: 7 en el primer trimestre, 8 en el segundo, 9 en el tercero y 10 en el cuarto, curioso, ¿no?, lo que me daba un promedio de 9.5, o sea, 10... ¡Cómo olvidarlo!, a esta materia la aprobaba siempre.

Sí, si muy bueno era yo… Siempre decía: permiso, perdón y gracias…


De adulto… hasta quizás me hice más bueno:

Ya sabía más… ¡tipo grande!, uno ve la vida de otra forma, más completa, con más responsabilidades. Me hice profesor de Historia y enseñé muchos años en un colegio, hasta que logré ser director, ¡mirá si no mejoré!

Pasé años dedicándole mi atención a la institución, a los profesores, al personal y al alumnado. Fueron años de paredes electrificadas, bancos rotos, sillas destrozadas, la institución se caía a pedazos, pero, logré que fuéramos una gran familia.

¡Ojo que, esto no quedó así!, de una institución que se caía... con lucha, con perseverancia, con paciencia, logramos ¡todos!, conseguir un nuevo edificio, súper completo, con todos los chiches necesarios para llamarse “colegio”.

Luego estuve un poco enfermo, pero ¡no bajé los brazos che!, la pelié, no podía dejarme, ya venía la Fiesta de Los Estudiantes y tenía que estar atento a muchas cosas, le puse todo… 


Pero…
 aun así…
 no lo logré…


Y de muerto:

¡De muerto sí que fui mejor!, ¡sí!, todos mis colegas, alumnos y amigos, encontraron prudente llevar mi nombre en andas por la avenida mayor de mi ciudad, es cuando creyeron conveniente además ponerle mi nombre al colegio, si hasta ahora siguen buscando llaves de bronce para levantar un busto en mi honor. ¡Pucha! si no fue hasta muerto que me di cuenta lo bueno que era…

Bueno, quizás no fui tan bueno antes… no sé… por ahí fui un tipo común, como vos, o como tu amigo, ¡o como un vecino!, o como tu padre o tu madre, ¡como cualquiera!, que simplemente trató de dar lo mejor, con sus límites y con sus falencias, pero con amor.

¡A ver! No es que me moleste que tal reconocimiento, no se me haya dado en vida eh… no crean que va por ese lado la cosa, no, si no es por mí, sino que me hubiera gustado poder, en vida, haberles dicho a ustedes, una vez más: permiso, perdón y gracias


Inspirado en la memoria del director Luis Martinez, del Centro Polivalente de Artes, Jujuy.

0 comentarios
Comentarios

8 oct 2014

Un viaje conmigo...



Una vez me dijeron: “te estás mintiendo a vos mismo”. Ésa frase, siempre llamó un poco mi atención, me parecía absurda, hasta aquel entonces la había escuchado dirigida a otras personas y era la primera vez que me señalaban con ella. No recuerdo cuál era el tema de conversación que sostenía, lo anterior quizás hizo que en ese mismísimo momento lo olvide.

Me quedé cavilando sobre ¿por qué me la dijo a mí?; ¿es absurda o no?; yo, como todos, mentía algunas veces, ¿pero me mentía a mí?; aun intentando mentirme, ¿podía llegar a convencerme?, tenía que tener entonces, mayor capacidad para mentir que para vislumbrar una verdad; ¡¿o hacerme el que me la creí?!, o sea, ¿una mentira de mano con otra mentira?. Y si había un Liber diferente… ¿lo quería conocer?, ¿lo iba a soportar?, etcétera. Me quedó una curiosidad agridulce...

Es entonces que, en unos de los tantos viajes, Buenos Aires - Jujuy, me propuse desenmarañar todo esto.

El mentirle a los demás… el ocultar cosas que me molestaban de mí… me había envuelto de tranquilidad, una mala tranquilidad; una especie de conformismo disconforme; un permiso para infractores; había destinado parte de mi ser creativo al “parecer”; una especie de aplicación amigable en segundo plano, que le restaba RAM a mi vida; un parásito con cara de ángel; un amanecer escenográfico, sucio y de cartón; un Liber de plástico, de mentira, reposando a sus anchas en terreno del Liber verdadero, del Liber real, de mi esencia.

¡Automentira, sí, creída!, ¡Mentido en la cara! ¡Y en mi presencia!

Pero esto no iba a quedar así… me proponía ir a lo profundo del asunto, tenía miedo… ¡claro!, pero me había armado de pies a cabeza e iba dispuesto a hacerme hablar, a no perdonarme nada, a ser totalmente frío si era necesario. Por lo menos a mí, iba a dejarme verme la cara, ¡estaba enojado!, ¡pues quién me había creído yo… pero ya me iba a tener que escuchar!

Así fue que luego de todo un encontronazo, ¡difícil!, peleado, ¡muy peleado!, pude finalmente ver a un Liber: resentido, envidioso, ignorante, fracasado, o por lo menos, frustrado, alguien que había corrompido muchos de sus principios… un Liber triste, lleno de vergüenzas, inseguro. ¡Un Liber falso! Un asco de tipo quebrado en lágrimas, con llanto de niño, de esos con frecuentes sorbos hondos de aire. Un llanto real… sí, al parecer no todo estaba perdido…

Muchas cosas que me hacían mal, tenían raíz en lo que había creado, un “escudo”, un “escudo” de excusas, un “escudo” cipayo, muerdemano, un “escudo” que irónicamente hacía daño. Un “escudo” que me negaba la posibilidad de hacerle frente a las cosas. Si no era capaz de ver lo que en realidad me pasaba, cómo iba a poder ocuparme de ello... 

Cuando un escudo está hecho de mentiras, nunca te va a proteger.

Sigo mintiendo a los demás de vez en cuando… porque aún... no me reconcilio conmigo mismo, pero, recién cuando pude verme… hallé una esperanza y trato, de a mí, mentirme lo menos posible, para poder enfrentar lo real con algo real, con lo más cercano posible a mi esencia.

Ya habían pasado largas horas, casi llegaba a mi destino, un Jujuy lluvioso me esperaba, mi origen lloraba conmigo... pero nos habíamos encontrado al fin, eran lágrimas de alegría y quizás… de futura felicidad.


Te invito a que emprendas tu propio viaje, a tu origen, a tu esencia...
0 comentarios
Comentarios

3 oct 2014

Problemas para insertar un tweet en una entrada de Blogger, dos soluciones.


Buenas.

Hace un tiempo, quise insertar en mi blog un tweet, pero al hacerlo, luego de insertar el código en la entrada (HTML / inserto el código / Redactar), el resultado era el siguiente:
0 comentarios
Comentarios

11 sept 2014

Paleta, amor y pincel.



Manos de madrugada, corolas de lino en la tarde, 
Quiebra el sol en sus dedos, albor de trazos jaldes. 
Un lienzo azul celeste se tiende tras los árboles, 
De esperanza y óleo las hojas visten y aplauden.

No es más día el día, pues se hizo tarde la tarde.
Ya el viento corta en grises, jugueteando, los paisajes;
Se hace noche el vaso de agua, duerme luna, tu paraje;
¡Se hizo luz, se hizo sueño, se hizo real, se hizo Arte!

¡Maestros de artes tomen El Arte por maestro! 
Paleta, amor y pincel, cálmenle el lloro a los sauces,
Que no entrará hoy la noche a enlutar los azares.

¡Maestros de artes tomen El Arte por maestro! 
Tornen abstractos los cielos, naif los cardenales;
¿En dónde el lugar, en dónde el tiempo que pauses? 
                

Liber Cabrera




Lino: Una flor. Aquí evocada por el aceite de lino, usado por quienes pintan al óleo.

Corola: Conjunto de pétalos, pétalos, en éste caso cinco, como los dedos de la mano...

Albor: Luz del alba, del amanecer.

Jalde: Amarillo intenso.

Esperanza: Evocando al '"verde" de las hojas... Por la relación verde-esperanza (una razónotra razón y hay más...)

Naif: Por el Arte Naíf o Naif, una corriente artística que se caracteriza por imitar la inocencia con que pintan los niños. (ver imágenes)

Abstracto: Por el Arte Abstracto, que se reflejó en la pintura (ver imágenes), en la escultura, etc...



Dedicado a mis ex-compañeros del Centro Polivalente de Artes
y a todos los maestros de Artes Plásticas...


0 comentarios
Comentarios